y me volví a enamorar
(y, también, si miedo lo digo)
Y como en una consabida historia de amor
volví a dejar una lámpara prendida
volví a escuchar el ruido de la puerta
Y recordar cada detalle
y recordar cada momento que deseé
y creía imposible
Nuestro amor apareció
en una situación insospechada
y se amalgamo
al calor de una estafa ajena a nosotros
en un día, que sin saberlo
iba a ser la marca de nuestro amor
(sí, amor)
Acá, sigo, no sé hasta cuando: ESTOY