martes, 25 de junio de 2024

¿La Diagonal o el Diagonal?

 

Esa disyuntiva incomodaba y mucho.

El devenir de la vida, de los saberes, de los deseos

pondrían nombre a esa incomodidad.

 

De todos modos, en ese momento otra preocupación tenía.

Más banal, más poética:

¿La ropa lo haría verse tan sexy

como el espejo le había contado?

Con una ventaja corría:

lo que salió de su boca (la de él).

Después del nombre (el de él) y

"tengounporroparacompartir"

dijo "estás muy bello".

Otro desafío:

si ése estás era o no en un sos.

La incertidumbre nunca fue un impedimento para seguir.

Más que muro infranqueable

apenas lomo de burro era:

una ralentizadora pausa

que posibilitaba segundos de cavilación 


A ese sentimiento inexplicable

se sumaba la novedad de encontrarse

Irradiaban sus ojos

una exquisita mirada

que junto a sus apetitosos labios

al titubeo no dejaban lugar

ni tiempo a la duda

Y juntar nuestros labios

en un saludo suave

aunque deseado

y jugado


Ahora sí,

las manos cuidadosas

se rozaban hasta entrelazarse


Avanzaron, avanzamos

ya no era importante si por 

la diagonal o el diagonal 

domingo, 23 de junio de 2024

28 minutos

28 minutos esperé el colectivo 
a sabiendas que tardaría menos caminando
pero quería ser llevado
no quería exponerme 
a caminar y caminar 
pensando 

Deseaba estar en mi casa 
y poder llorar 
expulsar este tapón 
opresor 

Deseaba sostener 
ese frío que me invade 
sin arriesgarme a la incontinencia 
que se sólo me traería desagrado 

Una de las maneras que encuentro  
es escribir 
y mi celular con poca batería 
se convierte de mi instrumento  
sabiendo que nunca lo vas a leer
pero juego a que sí 

Y como creador de este relato 
sé que soy creador de ese tapón 
que poco a poco se va disipando 

Ahora sí, me saco el abrigo 
publico 
y lloraré tranquilo, conmigo 
sabiendo que no lo sabrás nunca
pero juego a que si 

viernes, 31 de mayo de 2024

Una escueta bitácora de viaje (2017)

 Nunca vuelvo igual de "cruzar el Río Colorado:". Sea cual fuere el destino o el tiempo otro del que hoy me acobija como mi lugar en el mundo. 

Años atrás, más lejanos, ese cruce tenía que ver con el retorno al nido familiar.
Luego, el reencuentro con amigos y amigas, para festejar con alegría o llorar abrazados por una pérdida injusta e irreparable. 
Más cerca en el relato de mi vida fue interpretar el papel de golondrina, amalgamando añoranzas, relatos y ansias generadas en recuerdos no vividos. 
Hoy vuelvo en un novel rol. que me hace sentir pleno y extasiado de amor: ser TÍO. 


Y hay un detalle que amplifica la vivencia: es la primera vez que piso Ushuaia
Desde allí los sucesos: estuve en el extremo final de una ruta que no solo traspasa mi vida, sino que también me dibuja un camino hacia el sur y roza la esquina de la casa de padre y madre; una suave e incipiente nieve me acarició el enfriado rostro; anduve por lagos, caminos y bosques que mutaron de inimaginables a bellas realidades; unos cautelosos zorritos o cautelosas zorritas se acercaron dócilmente a recibir unas galletas de agua, por las que peleaban cual exquisito manjar. 
Además, y si se me disculpa la infidencia, jugué a ser piloto de un avión construido de cuchara y cargado de puré con "poio" para ser ingerido por una ser que en poco más de dos años logró llenar nuestras vidas de una dulzura indescriptible, aún para mí que me animo al desafío de las palabras. 

Ariel Sebastián Borgna (Juan Ivarez, por momentos), algún día de mayo de 2017, desde mi lugar en el mundo 


viernes, 10 de mayo de 2024

Siguiendo (sigamos)

Sigo escribiendo
porque sigo viviendo

Sigo creando historia(s)
porque sigo amando 

Sigo burlando el binomio 
corazón - mente 
mente - corazón

Sigo saboreando tu ser franco
yendo a la par 
trazando nuestro recorrido 

Sigo recordando cada momento 
porque las partes 
son este todo 

Sigo poniéndole cese a mi ansiedad
porque es bello lo que nos damos 

Sigo temblando 
ante ese TE AMO 
muy nuestro (sin preconceptos
ni antecedentes)

Sigo pensando 
en nuestra próxima cena
en nuestro próximo plan 

Sigamos deseando (nos) 
en nuestros propios términos 
con afecto y responsabilidad 
(¿Te suena?)

Sigo (sigamos) escribiendo ....

 

sábado, 20 de abril de 2024

Carta para vos

                                                                                                    La Plata, 3 de abril de 2024


Querido: 

Me decidí a escribirte una carta. Una que llega en otro formato. Una que llega en otro tiempo.
Quiero contarte algunas cosas de mí, me gustaría que me cuentes algunas cosas de vos. Esas cosas que a veces la distancia física (que debo confesarte hoy no es tan perturbadora aunque un océano de distancia se encapriche en querer que sienta lo contrario).
Empiezo yo (por imperio de éste impulso)
Hace muy poquito tiempo comencé a usar, nuevamente, anteojos. Para verdecerca. Hago alarde de tener excelente visión a la distancia: y eso me hace volver a vos. Pero no me quiero ir por las ramas, una práctica que me termina envolviendo. 
Comencé a leer nuevamente, costumbre que tenía en pausa por la cuestión oftalmológica antes dicha. El primer libro que abordé en esta repetida novedad fue Ñeri de Juan Solá y sin adentrarme demasiado en su argumento, voy a lo que me importa para justificar esta carta: hay allí distintas epístolas (sinónimo que uso para no seguir repitiendo la palabra carta). 
Me rozó el corazón las que escribió Agustín a Federico. En este caso sólo las escritas por Agustín en éstas tierras que habito y su interlocutor en España (ups). Pero lo que más me conmovió fue la alusión al soporte: por correo electrónico (en una computadora de uso público). ¿Te recuerda algo?
Evoqué, más precisamente, nuestro deseo irrefrenable de seguir en contacto, de saber el uno del otro. Con variabilidad en su intensidad, por momentos, por las propias características que le fuimos dando a ésta historia (nuestra propia historia) de amor.
Y algo que me alegra es nuestra talento para esquivar las doctrinas (con mayor o menor éxito) y el vaivén entre mi intensidad que hace equivoco mi mensaje y tu amorosa cautela, por la que me siento cuidado (aunque mi carácter resuelve mis disconformidades en una catarata de escritura, que no sé si es el mejor)
Tengo el recuerdo íntegro de un correo electrónico que me enviaste, en tu periplo con epicentro en una gran montaña, contàndome un sueño que tuviste, en el que yo aparecìa. Recientemente nos habíamos encontrado en mi departamento en Floresta, nuestro refugio y caja de secreto para nuestros besos y abrazos, respecto de autos y relaciones sexoafectivas. La mejor y más grande perla que atesoro es el desenlace: yo te pasaba a buscar en un fitito y nos ibamos juntos. Sí, juntos. 
Atesoro igualmente cada uno de nuestros momentos vividos que, como te digo siempre y lo voy a sostener por siempre: cada encuentro fue un encuentro de amor, de deseo, de mirarnos y vernos. Y me hace muy bien volver a acariciar esos recuerdos, no con añoranza, sino con una felicidad inmensa por habernos animado a vivirlas.
No quiero extenderme mucho más.

Te dejo un abrazo muy grande, mis mejores deseos para vos, un beso (como el que nos regalamos cuando nos vemos y revivimos ese primer encuentro inmortalizado en nuestra única foto). Será hasta tu próximo saludo de cumpleaños.


Con el cariño, amor y deseo de siempre

Ariel 

jueves, 18 de abril de 2024

¡Te amo Federico!

¿Cómo pedirle que no salga?
Si sus ojos negros 
cargados de luna
gritan "rojo y maricón"
antes que su labios ... y su garganta 

¿Cómo pedirle que se quede? 
Que quiero seguir amándolo
en su carne
en su espíritu poeta
en lo secreto de la noche
en la diáfana mañana 

¿Cómo pedirle que no vaya?
Que su amada luna gitana
y yo
lo lloraremos
en un abrazo de poesía 

¿Cómo decirle que le amo?
Que sus palabras 
delinean los contornos de nuestros cuerpos 
deseantes
culpables 
ocultos 
paganos 

Mi gran respuesta: ¡Te amo Federico! 
amante de realidad y de ficción 
amante narrado 



miércoles, 13 de marzo de 2024

17 de julio de 2008

Mi fallida relación con ciertos aspectos de la tecnología  es colosal.
Aunque siempre voy planeando la posibilidad de contar con ella
Y en esta devenir llego a este 2023 (y desde hace un par de años) 
con una computadora potátil que no cuentra con batería,
es decir, sin autonomía

Cada vez que vuelvo a conectar
a la energía eléctrica necesaria para el funcionar
la fecha a la que se retrotrae
es 17 de julio de 2008

Supina también es mi incapacidad
de memoria tan exacta
(y aún más cuando el tiempo se prolonga)

Sí puedo estimar algunos datos:

que es un año antes de conocer
al amor que orientó  mi rumbo
a donde hoy la estoy transitando

que era un  momento de absoluta bonanza
y ya empezaba a darle relevancia 
a mi estética personal: 
me vuelvo más coqueto

que Gea, mi gran compañera de vida, 
tenia pocos años
y vivíamos juntxs y solxs
en una simbiosis que superaba a cualquier dependencia tecnológíca

que julio es un mes 
que està en mí asociado a grandes amores

No contaba con redes sociales
vida de la que no tengo gran recuerdo
fueron meses después que tuve las primeras primeros torpes pasos en el mundo redessociales

17 de julio de 2008
En algún momento llegaré a dilucidar ese enigma.
O no.
Por lo pronto, sé que generó escritua
algo tan vital en éste yo-2024


Nota al pie: despuès de iniciado la escritura arreglè la computadora  y dejo de acontecer lo que la motivó. Presente, pasado, futuro.

sábado, 13 de enero de 2024

Otro enero

Otro último fin de semana de enero previo a mi cumpleaños. 

Peculiar cada vez.. 

Como mi cumpleaños 

Celebro vehementemente (mente)  en aumento espiralado,. Celebro un periplo erigido en equilibrio entre  interno y  entorno. 

Enero, 1977, capricornio, 17 son palabras que tienen un especial eco que aturden  muchos significados.