Una hora, sesenta minutos, tres mil seiscientos segundos. Poco para algunas cosas, mucho para otras.
Ese tiempo no me alcanza para:
- Tener una deliciosa cena con amigues
- Disfrutar de una puesta de sol
- Saciarme del color de tu piel
- Acariciarte la espalda como yo quiero
- Disfrutar de una fiesta
- Ver una película
- Llegar a Mar del Plata en colectivo
- Fumar un atado entero de puchos
- Olvidarme de vos
Pero me alcanza para:
- Enamorarme de alguien
- Hacer el amor
- Dormir para poder ir a trabajar después de una noche de
alcohol
- Esperar un colectivo sin irritarme
- Convencer a alguien para que venga a dormir conmigo
- Emborracharme
- Enterarme de que alguien me ama
- Enterarme de que alguien no me ama
- Llorar escuchando varios temas
- Llegar a Mar del Plata en avión
- Hablar por teléfono
- Salir del trabajo y soñar con encontrarte
- Estar listo para una fiesta
- Redireccionar hacia algún destino alcoholizado, la noche
pensada para dormir
Teniendo en cuenta todo lo anterior
yo las presto
pero devuélvanmela
la necesito para lo que me alcanza y para lo que no me alcanza
también
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